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Vivir en un lugar donde siempre es otoño

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Después de más de dos meses viajando con solo dos mudas y lo imprescindible para sobrevivir (por la evidente falta de espacio: la furgoneta es preciosa, pero tiene sus límites), por fin estamos aquí, en nuestra casa, con todas nuestras cosas, la ropa de invierno y todo lo que necesito para trabajar y crear con libertad.

No sé qué me ha alegrado más el corazón: ¡volver a tener pinceles y pasteles en las manos o mi chaqueta de otoño!

A Asturias, el lugar al que nos hemos mudado, la he llamado «la tierra donde siempre es otoño», porque incluso en agosto hacía fresco a ratos. Para alguien como yo, que adora ir envuelta en bufandas, gorros y chaquetas, es un verdadero sueño.

Una ilustración antigua que hice hace muchos años

Desde el primer día encendimos la chimenea, recogimos avellanas, y ahora esperamos a que estén listas las castañas de nuestro bosque. Hemos plantado verduras de invierno en el huerto, cogido moras del jardín y hecho mermelada. Todo esto me hace sentir más inspirada que nunca. Podría dibujar todo el día. Es como vivir en un cuento, donde la felicidad crece un poco más cada día.

Es un poco como en la película Amélie: disfruto de los pequeños placeres de la vida, como encontrar moras silvestres —aunque me pinche los dedos con las espinas—, ver cómo las castañas pasan de verdes a marrones, sacudir las avellanas para ver si están llenas y, sobre todo, coger manzanas y encontrar las que tienen caras graciosas.

Aquí me siento de verdad, como dicen en España, «en mi salsa».

Pequeños bocetos al amanecer. Los placeres sencillos de «la tierra donde siempre es otoño»

Desde que estoy aquí, las ganas de vivir a un ritmo más lento llaman cada día a mi puerta. Siempre he dicho que quería abrir una tienda de Istriceillustra, quizá en un casco histórico bonito y lleno de vida… y ahora, cuanto más miro a mi alrededor, más veo Istriceillustra aquí. Me lo imagino como un lugar para compartir, donde organizar talleres y retiros artísticos. Me veo trabajando para convertir este sitio en un rincón mágico donde crear despacio y, si te soy sincera, para mí ya lo es. Como os conté en la newsletter, ya estoy con vuestros encargos de Navidad y con el calendario, y ojalá lleguen muchos más, ¡porque me siento muy inspirada! Y ahora, ¡a trabajar!

¡Hablamos en octubre!

xxx

Andrea

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