
En la newsletter de este mes hablaba de la creatividad, ese músculo bellísimo que hace mover el mundo, que nos hace inventar cosas, resolver problemas y crear cosas bellísimas que enamoran a quien las mira.
Hablaba de la gran diferencia que hay entre ser fantasioso—acto romántico sin lógica
y creativo—un acto tanto lógico como romántico…
y del hecho de que durante mi camino me he dado cuenta de que la fantasía no basta para poder vivir solo de nuestro arte…
¿Qué pasaría entonces si en lugar de solo dejar fluir la inspiración, nos esforzáramos en ejercitar la creatividad, y que el acto de crear se transformara en un gesto pensado, con una estructura y con un fin?
Te hablo de mi experiencia que al final es la que conozco mejor, esperando poder despertar algo en ti:
Hay diferentes escenarios:
- El momento en que te llega una inspiración, el impulso apremiante se apodera de ti y lo único que importa es responder a la llamada de la inspiración.
- Debes ejecutar un trabajo para un cliente y te falta la inspiración.
- Debes producir material, para un evento, tu portafolio, para proponerlo a tiendas, etc.
Todos estos casos los abordo con la misma metodología, pero cambiando un poco el orden de las cosas.
Resolución:
1 – No a todo hay que darle un fin o un porqué, pero dado que ahora estamos hablando de cómo sostener el estilo de vida del freelance y del artista, estamos hablando de VENDER.
Entonces: cuando siento la llamada de la fantasia , inmediatamente después mi mente hace un clic: ¿cómo hago que esta idea sea comprable? Respondiendo a una necesidad, es decir:
Cuando estuve en Salem, la ciudad de las brujas en Massachusetts, me sentí tremendamente inspirada, y quise crear una ilustración representativa de ese lugar, característico por esas casas maravillosamente negras (de las que me inspiré para crear la mía), todavía perfectamente intactas desde 1600 y, obviamente, por su historia. Si hubiera creado una ilustración con una bruja y una casa habría sido un bello recuerdo para mí, pero probablemente no habría significado nada para la mayoría de la gente. Luego me vino “la gran simple idea”: añadir un texto “They can’t burn us all”, y hoy en día es una de mis cinco ilustraciones más vendidas de todos los tiempos. No sabría decir cuántos dinero he ganado con este dibujo, pero puedo decir con certeza que es muchos. ¿Por qué? Porque toca el corazón de todas esas mujeres que se sienten diferentes, transgresoras, de todas las feministas, y de todas las que sienten ponerse un sombrero de bruja como yo.

2 – Cuando un cliente te pide que hagas una ilustración, se procede al revés: ¿qué problema resuelvo para mi cliente? ¿Quién es, qué quiere? ¿Qué busca? ¿Para qué evento, target, campo está destinado el dibujo? Aquí la lógica reina soberana y, como ves, se procede al revés. Estudio, analizo el evento o tema en cuestión, estudio al cliente: ¿qué le gusta? ¿Qué vibra calza a la perfección con él?
Y luego comienza esa danza en la que lo que eres tú y lo que quieren los demás buscan hacer las paces… Porque está claro que esta de las tres es la más difícil, pero también la que te permitirá ganar más en el corto plazo. No será fácil, pero hay algunos ejercicios que ayudan a desbloquear la creatividad y que te contaré más adelante.
3 – En esta opción debo decir que soy experta: mi trabajo se centra en eventos y ventas en tiendas, ¿qué sucede entonces? Vender en contextos distintos hace que la clientela sea muy variada y que las necesidades a las que responder sean diversas. Dicho esto, no soy capaz de crear algo que no nazca de un sentimiento que he vivido dentro de mí o a través de los demás, y la habilidad está en saber filtrar y «buscar» y no crear solo para mí misma sino también para los demás.
¿La tienda donde vendo está cerca del mar? Busco en mis recuerdos esa sensación de sal sobre la piel y días en una playa caribeña, ¿qué sentía? ¿Qué me habría hecho enamorar en ese momento? Y es como si en ese momento me metiera en un cajón, giro todo el contenido hasta encontrar el instante, la emoción o el recuerdo que estaba buscando!

Pienso siempre en el nacimiento de una idea como un proceso de:
absorción
incubación
iluminación
resolución del problema… a veces se cambia el orden de las cosas, pero el contenido no cambia.
Es importante mantener nuestro cajón de absorción a un nivel altísimo, pero nunca dejar que se desborde, me explico mejor. Está bien seguir recibiendo información, pero sin llegar al punto en que sean demasiadas y el vaso de información se desborde. Debemos ir con calma, absorber, dejar macerar un poco y luego liberar.
Hay un libro que me siento de recomendarte: Cómo convertirse en un explorador del mundo de Keri Smith. Te enseñará a:
- mirar lo cotidiano como si fuera nuevo
- transformar la observación en juego
- romper automatismos mentales
- recoger detalles aparentemente insignificantes
- usar pequeños ejercicios para cambiar de perspectiva
La idea central es que el mundo se convierte en material creativo en el momento en que aprendemos a observarlo activamente, y sostiene justamente que la creatividad se puede entrenar a través de la atención y de la práctica.

Pasamos a la práctica,
Hay algunos ejercicios que me siento de recomendarte:
- El garabato:
Cuando era una jovencita pintaba así muy a menudo, garabateaba en la hoja y luego buscaba formas… se encontraban personajes interesantes. - Unión de dos objetos para crear un personaje.
- Un objeto pierde su utilidad y se transforma en otra cosa:¡Imagínate un sombrero que se convierte en una cafetera, o un camello que se convierte en una botella de agua, o un coche que se convierte en un sombrero! ¡Pierde la lógica de vez en cuando, dale!
- Dibujar algo imposible plantas que fuman, uno zapato que prepara la comida, un cafe que se echa una siesta
- Si tienes un buen compañero de dibujo, el juego de dibujar cada uno una parte del cuerpo es un verdadero pozo de tesoros. Yo con mis amigos hemos creado verdaderas obras maestras, ¡pura locura!
- Mantener una lista de ideas incompletas



No todo debe convertirse inmediatamente en un proyecto. Muchas ideas maduran después de semanas o años.Y lo mejor que puedes hacer es tener un archivo… Yo tengo una libreta en la que colecciono ideas y palabras, y una carpeta en Procreate donde guardo ideas “feas” o inacabadas. Y cuando me encuentro teniendo que crear una ilustración por encargo, a veces recurro a estos archivos; o, si son temas que normalmente no trato, después de entender al cliente intento crear una lista de palabras clave. Estas se convierten automáticamente en imágenes, historias e ideas.
A veces también me doy una vuelta por Pinterest, lo admito… pero hay que tener cuidado: Pinterest es justo esa cosa que puede hacer que el vaso de las ideas se desborde y que mil ideas se conviertan en NADA. Es como una caja de Pandora que puede provocar:
- exceso de información
- pérdida de identidad
- caída en picado de la autoestima
- pérdida de tiempo, etc.
Y tengo que decir una cosa… Pinterest resuelve en parte el problema de la falta de input para todos los que trabajamos en casa, al igual que Instagram. Pueden ser dos herramientas muy útiles, pero si pienso en esa yo de 18 años de la que te hablaba en la carta de este mes, siento nostalgia por ese tiempo en el que pintaba rodeada de los libros de los artistas que me marcaron y nada más. Y esa yo que pintaba era realmente yo, sin influencias aleatorias. Qué bonito.
Pero la creatividad no se limita a encontrar logica a lo que creamos; la creatividad también consiste en encontrar soluciones prácticas y fantasiosas, y ser astuto para que el mundo nos vea, nos entienda y nos descubra… y, por lo tanto, una vez más debemos sumar otro ingrediente a esta gran sopa que es la vida creativa…
En la próxima newsletter te enseñaré a ser ingenioso a la hora de saber venderte.
ARTISTA DEL MES:
Os dejo de nuevo las ilustraciones que yo y la artista del mes hemos creado inspirándonos en el tema de las emociones, porque quiero que las cosas bonitas permanezcan a la vista y al alcance de cualquiera que quiera empaparse de cosas bellas; así, estarán siempre al alcance de todos.
Ilustracion de @irina.selaru
La artista de este mes es Irina Selaru, ilustradora y artista freelance rumana afincada en London. En su trabajo explora la vida cotidiana y cuenta una historia en cada ilustración que crea, disfrutando de combinar colores vibrantes y texturas ricas con imágenes lúdicas y llenas de calidez.
Irina escribe:
A menudo, cuando me siento poco inspirada, utilizo mis proyectos personales para expresar lo que siento, como una forma de journaling. Creo que esta pieza refleja una sensación que muchas ilustradoras entienden: cuando tienes emociones intensas y utilizas tu lápiz o tus
y esta es la mia:

«Lea coleccionaba emociones.
Al principio intentaba ahogarlas bajo la almohada, pero en el fondo eran las únicas que le hacían compañía en sus largas noches de insomnio y soledad.Hacía ya tiempo que había dejado de contar ovejas…
se habían ido todas.En cambio, seguía las estelas de esos pensamientos que le susurraban al oído.
Aquellas voces tan lejanas, cercanas y distintas entre sí se habían convertido, como los lunares en la piel, en su propia constelación personal…
Estaba el miedo, que siempre se quedaba muy, muy cerca…
la soledad, que intentaba darle la mano pero no lograba tocarla,
la rabia, que entraba dentro de ella y se transformaba en tristeza.
Se daba vueltas en la cama, buscando una consolación; se la daba la esperanza.
Y al final, con su pequeña colección personal, marcada en la piel, encontraba un poco de paz, porque en el fondo se sentía un poco menos sola…
finalmente tenía un poco de compañía.»
Te escribo dentro de un mes
CIAO♡





